6 consejos Para Sentarse en la oficina de la Forma Correcta y evitar dolores en el Cuerpo

Estudios recientes de la Organización Mundial de la Salud y los Archivos de Medicina Interna sugieren que los trabajadores que se sientan por largos periodos, entre 8 y 11 horas al día, tienen un 40 % más de probabilidades de morir en un determinado momento por una variedad de males y enfermedades, que las personas que se sientan menos. Si bien no se puede evitar sentarse en la oficina, aprender a sentarse adecuadamente puede ayudar a seguir estando sano y seguro. Te invitamos a Leer completamente Los 6 consejos Para Sentarse en la oficina de la Forma Correcta y evitar dolores en el Cuerpo.

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consejos para sentarse

Cuando te sientes, coloca tu cadera lo más al fondo posible de la silla. En los sillones de la oficina, la mejor forma de sentarse es dejando que la parte trasera soporte la espalda y los hombros colocando la cadera al fondo de la silla, luego ajustando los demás componentes de la silla de forma adecuada para que ofrezcan soporte.

  • Si estás sentado en una silla recta y de espaldar dura, coloca tu parte trasera hasta el borde de la silla y siéntate sin encorvarte hacia el respaldar. Siéntate con tu espalda y hombros lo más rectos posibles si están apoyados en el respaldar de la silla. Con el tiempo, esta será una posición más cómoda para tu espalda, cuello y hombros.
  • Si estás sentado en una silla tipo lounge o en un sillón, es importante mantener los pies plantados sobre el suelo y la espalda recta. Tus hombros deben estar hacia atrás y debes estar sentado hasta el fondo del sillón.

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consejos para sentarse

Conserva tus hombros hacia detrás y tu espalda derecha. Cuando sea y como sea te estés sentando, es importante mantener los hombros hacia atrás y evitar andar desgarbado o encorvando la espalda. Con el tiempo, esto puede tensar el cuello y los hombros, generando dolor crónico y dolores de cabeza.

  • No inclines la silla hacia atrás ni te encorves en la silla cuando estés sentado, sino puedes tensar el nervio ciático y los músculos del hombro. Esto sirve para mantenerte fuera de equilibrio.
  • Es bueno balancearse con sutileza, en lo que sea posible, si vas a estar sentado por un periodo largo. Esto permite mantener el cuerpo activo y en equilibrio.

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Ajusta la elevación del asiento para que se acomode a tu cuerpo. El asiento de tu silla debe ser lo bastantemente alto para que tus pies toquen el piso y tus rodillas estén a la misma altura de tu cadera, o un poco más bajo. Si tu asiento está muy bajo, puedes terminar con el cuello tenso, y si te está muy arriba, tus hombros se cansarán con el tiempo.

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Ajusta la parte trasera de tu asiento a un ángulo de 100° a 110°. Lo ideal es que la parte posterior de una silla reclinable de sesión pasiva no esté recta, sino a un ángulo ligeramente mayor a los 90 grados. Esto es mucho más cómodo para la espalda en lugar de sentarse en un ángulo recto

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Asegúrate de que la parte superior e inferior de tu espalda tenga soporte. Las sillas de sesión pasiva de calidad de la oficina deben ofrecer soporte lumbar y sobresalir ligeramente en la parte baja de la espalda para brindarle soporte en ambos lados de tu columna, lo cual te mantendrá cómodo y erguido. Sin embargo, si no tienes este tipo de soporte, tienes que hacerlo tú mismo.

  • Si es necesario, usa cojines inflables o pequeñas almohadas, justo encima de tu cadera, en medio de la parte trasera de la silla y tu columna. Esto debe ser mucho más cómodo.
  • Cuando tu silla tenga un mecanismo en la parte posterior úsalo para cambiar frecuentemente la posición, ajustando ligeramente y balanceando hacia adelante y atrás cuando te sientas y trabajes, y así evitarás que tu espalda permanezca sedentaria.

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Ajusta los apoyabrazos. Lo ideal es que los apoyabrazos estén ajustados de tal manera que tus hombros estén relajados y tus muñecas estén niveladas con el teclado, si vas a escribir en el teclado. Lee la siguiente sección donde encontrarás más sugerencias sobre cómo sentarse en una computadora.

  • Otra opción es quitar los apoyabrazos por completo si te das cuenta de que se atraviesan en tu camino. Los apoyabrazos no sirven necesariamente de soporte.

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